arritmias en la
unidad de cuidado intensivo pediátrico
Dr. Gabriel Cassalett Bustill Pediatra Intensivista. Clínica Shaio. Bogotá, DC
La presentación de arritmias
malignas en la edad pediátrica
general es poco frecuente, pero existe un gran número de
arritmias, que pueden comprometer hemodinámicamente a estos pacientes y requiere un reconocimiento rápido y manejo oportuno.
El
impulso eléctrico normal en un corazón
se origina en el nodo sinusal, se propaga por las paredes de la aurícula hasta el nodo AV y de ahí la conducción se continúa por el haz de His para
despolarizar los ventrículos.
Las alteraciones del ritmo son:
1.
Alteraciones con frecuencia cardíaca
baja que se llaman bradiarritmias
2.
Alteraciones con
frecuencia cardíaca
alta que se llaman taquiarritmias.
En un
electrocardiograma normal hay primero una onda "p" seguida de un complejo "QRS" y posteriormente
una onda "T" (figura 1).
BRADIARRTIMIAS
Para hablar de bradiarritmias en pediatría se deben conocer los valores de
frecuencia cardíaca
mínimos normales para cada grupo etáreo (tabla 1)
En las
bradicardias hay dos grandes grupos de anormalidades:
La primera en las cuales hay alteración
de la onda
"p" y la segunda cuando existen bloqueos
en la conducción AV.
En
el primer grupo cuando encontramos una frecuencia cardíaca por debajo
del límite para la edad hay que observar la onda "P". Si la "P" es
normal seguida por un complejo "QRS"
normal y una onda "T" probablemente se trate de una bradicardia
sinusal. Esto lo podemos encontrar normalmente
en pacientes atletas y algunos pacientes en fases de sueño profundo
(figura 2).
Tabla 1. Valores mínimos de frecuencia cardíaca
|
Frecuencia cardíaca |
|
|
Lactantes – años |
< 90 x min. |
|
2-6 años |
< 80 x min. |
|
6-11 años |
< 70 x min. |
|
Mayor de 1 1 años |
< 60 x min. |

Figura 1. ritmo sinusal normal
i
Se debe descartar
que la bradicardia no sea secundario al
empleo de medicamentos que disminuyan la frecuencia cardíaca como beta
bloqueadores o calcio antagonistas.
Por
lo general estos pacientes no requieren de tratamiento especial y se pueden observar. Si presentan cuadros
de bajo gasto asociado se puede emplear
beta miméticos
para elevar la frecuencia cardíaca.
Cuando
se presentan cambios en la morfología de la onda "p" o existen pausas en las P se puede
tratar de arrestos sinusales, si el intervalo
"RR" se prolonga en más del 100%, se debe considerar el implante
de un marcapasos urgente. El cambio de
morfología de las onda "P" generalmente se debe a extrasístoles
auriculares de escape para intentar mantener una
frecuencia cardíaca
normal.
Figura
2. Bradicardia
sinusal
Ocasionalmente
la presencia de bradicardias severas, con complejos
"QRS" anchos y extrasístoles
de escape corresponde a ritmos terminales y
el paciente debe manejarse como en
paro cardíaco con reanimación
inmediata.
En
los bloqueos AV de primer grado no existe un bloqueo realmente,
solo hay una demora en la conducción del impulso
nervioso por las fibras perinodales. No hay una interrupción
en el impulso, siempre se genera una onda "P".
Los bloqueos AV de primer grado se caracterizan por una prolongación del intervalo PR por encima de los valores normales
para la edad (figura 3) (tabla 2).


Figura 3. Bloqueo
AV de primer grado

Tabla 2. Valores normales de PR

Figura 4. Bloqueo AV de segundo
grado
Los bloqueos AV de segundo grado son de dos tipos, en el
primero hay una prolongación del PR hasta
que la "P" desaparece, este tipo
se llama Mobitz tipo I (Wenckebach).
La característica de esta arritmia es: 1)
Prolongación
progresiva del PR 2) El mayor incremento en la
prolongación
ocurre entre el primero y segundo latido.
3)
Acortamiento progresivo del intervalo RR y 4) Una pausa igual
o menos de dos veces el intervalo RR anterior. El bloqueo AV de segundo grado
tipo Mobitz II se caracteriza por tener un intervalo PR normal pero algunas "P" no se generan. Estos bloqueos en niños son raros y por lo general evolucionan
a un bloqueo AV completo, (figura 4)
Existe un tipo de bloqueo que no se puede clasificar como de segundo o tercer grado que es el bloqueo AV 2:1, en el cual hay una "P" conducida y otra no. La tendencia de este

Figura 5. Bloqueo AV 2: 1
bloqueo es progresar hasta un bloqueo AV completo. El manejo
definitivo es el implante de un marcapasos (figura 5).
En
el bloqueo AV completo existen varias "P" por cada complejo
"QRS", las aurículas y los ventrículos tienen frecuencias independientes. Se debe implantar un marcapasos definitivo cuando la frecuencia cardíaca es inferior a
55 x min.
en recién nacidos asintomáticos, en los recién nacidos sintomáticos no importa
la frecuencia, también en
escolares con frecuencia cardíaca menor de 50 x min. o en los
bloqueos completos posquirúrgicos (figura 6).
El manejo de la bradicardia sinusal es solo
observación (cuadro 1).
Ante la presencia de un bloqueo AV el manejo inicial
es con atropina para aumentar la frecuencia cardíaca con una dosis mínima
de 0.2 mg, si no hay respuesta se debe iniciar
una infusión de isooroterenol entre 0.05 a 1
meo/ kg/min. Estas
son medidas transitorias mientras se implanta un marcapasos
definitivo.

Figura
6. Bloqueo
AV de terce grado

Cuadro 1. Manejo
de la bradicardia

Tabla 3. Frecuencia cardíaca máxima

Cuadro 2 Taquicardia ventricular
TAQUIARRITMIAS
Para poder hacer
el diagnóstico
de taquicardia hay que tener en cuenta los
valores máximos para los diferentes grupo "etéreos
(tabla 3). Las arritmias
por taquicardia son las más frecuentes en niños.
Taquicardias supraventriculares son aquellas
que se originan por encima de la bifurcación del haz de His y las ven-triculares son aquellas que se originan después
de la
bifurcación del haz de His. Esta diferencia en el origen de la arritmia explica el ancho de los complejos
"QRS".
Ante la presencia de una taquicardia (Cuadro 2) hay que mirar
dos cosas en el electrocardiograma: 1) El ancho del complejo
"QRS" y 2) Si existe o no disociación AV. Cuando el complejo es ancho y existe disociación AV se trata de una taquicardia ventricular excepto
algunas taquicardias supra-ventriculares con conducción aberrante en la
cual hay complejos anchos (rara en niños) y cuando tenemos una taquicardia
con complejo estrecho sin disociación AV casi seguramente se trata de una taquicardia supraventricular.
La excepción
son los recién nacidos y lactantes menores pueden tener
taquicardia ventricular con
complejos estrechos, pero existe disociación AV.
Arritmias supraventriculares:
(Cuadro 3)
Ante
la presencia de un paciente con taquicardia de complejo angosto con
una frecuencia cardíaca
menor de 230 x min. y con una
"P" antes de cada complejo se trata de una taquicardia sinusal y su
tratamiento debe orientarse al manejo de
causa desencadenante que puede ser dolor, fiebre o medicamentos (figura 7).
Cuando tenemos
una frecuencia entre 200 y 400 x min. en la cual no observamos la "P" y vemos
imagen en dientes de sierra se trata de un flutter auricular
(figura 8), el manejo inicial
es con cardioversión
eléctrica, que se puede repetir al doble de la dosis y posteriormente iniciar digitalización.

Figura 7. Taquicardia sinusal

Cuadro 3 Taquicardia supraventricular

Figura
8. Flutter auricular

Figura
9. Fibrílación
auricular

Figura 10. Taquicardia supraventricular
Cuando la frecuencia está entre 350 y 600 x rnin.
con un ritmo
irregular y no se observa la "P", se trata de una fibrilación auricular (FA)
(figura 9). La característica de la FA es que es una
arritmia arrítmica,
con una enorme variabilidad en el intervalo RR. El manejo de la FA depende de
la respuesta ventricular y del tiempo de
presentación de la arritmia. Si tiene una
respuesta ventricular rápida
de inicio menor a 48 horas se puede intentar la cardioversión farmacológica, si no hay respuesta y existe compromiso hemodinámico se hace una cardioversión eléctrica.
Si el paciente tiene una respuesta ventricular rápida sin compromiso hemodinámico se debe iniciar un bolo de amiodarona y luego una infusión. En los pacientes crónicos se puede iniciar digitalización y luego una cardioversión programada.
Cuando
el paciente se presenta con una taquicardia y frecuencias
de 250 a 300 x min. con
onda delta, o "P" negativa en DM, DIM, AVF, generalmente se trata de una
reentrada nodal, o un síndrome de Wolf Parkinson White (figura 10). Otras característica son que por
lo general el intervalo RR no se modifica y que
su terminación es abrupta, en la taquicardia sinusal
el descenso de la frecuencia cardíaca es gradual. Su manejo depende de la condición clínica del paciente. Si se
encuentra con inestabilidad hemodinámica el manejo es
con cardioversión
farmacológica con adenosina o cardioversión
eléctrica. Si el
paciente se encuentra estable se pueden
intentar maniobras vagales y si no hay respuesta se puede administrar adenosina, si no hay
respuesta o recurre se puede
intentar nueva dosis de adenosina al doble o cardioversión
eléctrica. Si el paciente recurre en la arrit-

Figura 11. Taquicardia
ectópica
de la unión (JET)
mia pero se encuentra estable se puede
iniciar una infusión de amiodarona previo
bolo de impregnación.
Cuando tenemos un paciente con una frecuencia cardíaca mayor de 250 x min. en
postoperatorio de cirugía cardiovascular o recién
nacido, con disociación de la onda
"P" se trata de una taquicardia ectópica de la unión (JET) (figura 11). Una característica de esta arritmia es que las "P" pueden
o no estar presentes después de
los complejos, sin que la frecuencia ventricular se modifique. Esta arritmia no responde a la cardioversión eléctrica
o farmacológica. El manejo es con hipotermia de
superficie y amiodarona. Algunos pacientes responden a la procainamida
o propafenona intravenosa.
Arritmias ventriculares: (Cuadro 4)
Su
característica es tener un complejo "QRS" ancho,
onda "T" invertida, pausa compensatoria y disociación AV.
Dentro
de este grupo se encuentran las contracciones ventriculares prematuras que si
se presentan menos de 1 por
minuto no requieren ningún tipo de
tratamiento, si se presentan más de 1 por minuto con un QT prolongado es un paciente en riesgo de taquicardia ventricular y debe hospitalizarse para
monitoria y diagnóstico. Si el QT es normal y

Figura 13. Taquicardia ventricular

Cuadro 4. Taquicardia ventricular

Cuadro 5. Manejo de la taquicardia ventricular

Cuadro 6. Manejo de la fibrilación ventricular

Figura 12. Salva de taquicardia ventricular

Figura 14. Fibrilación ventricular
es asintomático el paciente solo debe observase. Si presenta síntomas debe
someterse a una prueba de esfuerzo, si es anormal su manejo
es con beta bloqueadores. Si la prueba de
esfuerzo es normal solo se observará.
Si
se presentan salvas de extrasístoles (más de 3 por minuto) el paciente presenta una taquicardia
ventricular
(figura 12). Si la morfología es la misma en todos los complejos se llama monomórfica y su manejo
se puede hacer con marcapasos transitorio programado a una frecuencia 10 latidos
superior a la del paciente.
Si
la morfología es diversa se llama polimorfa (figura 13)
en la cual hay que descartar desequilibrios
electrolíticos, ácido básicos o miocarditis. El manejo depende de la condición clínica del paciente (cuadro 5). Si está inestable la cardioversión eléctrica
es mandatoria y simultáneamente
corregir desequilibrios electrolíticos o ácido básicos, se debe iniciar
una infusión de lidocaina. El empleo de magnesio es controvertido. Si el paciente recae se puede
iniciar amiodarona. Si está estable se puede intentar administración
de lidocaina, sobreestimulación o cardioversión
eléctrica, si no hay respuesta o
recae se recomienda amiodarona o bretilium.
Si existe un QT prolongado el paciente está en riesgo de muerte súbita, si presenta
"Torsade de pointes"
se debe administrar magnesio y desfibrilar.
Actualmente
la recomendación después de la cardioversión
eléctrica es iniciar una infusión de amiodarona.
La fibrilación ventricular es la arritmia más temida (figura 14),
es un ritmo caótico
generalmente de bajo voltaje. Su manejo se
hace iniciando maniobras de reanimación
(cuadro 6), seguida por desfibrilación con 2 julios/kg, que se
pueden repetir hasta tres veces con 4 julios/kg.
Administrar adrenalina a 0.01 mg/kg, desfibrilar
nuevamente con 4 julios/kg, adrenalina a 0.1 mg/kg, lidocaina
1 mg/kg y nuevamente
desfibrilar. Si no hay respuesta iniciar bretilium 5 mg/ kg. Una vez se logra revertir la fibrilación la medicación
a seguir depende del ritmo resultante.
LECTURAS RECOMENDADAS
1.
Park MK, Guntheroth WG. How to
read Pediatric EGGs. 2nd Ed. Yearbook Medical
Publisher Inc.
2.
Martin AB, Kugler JD. Sinus
node dysfunction. En: Clinical Pediatric arrhythmias. Gillette PC, Garzón Jr A (eds).
WB Saunders.
3.
Advanced paediatric life support.The practical approach..The child with an abnormal pulse rate and rhythm . BJM.
4.
Van Hare GF. Supraventricular
tachycardia. En: Clinical Pediatric arrhythmias. Gillette PC, Garzón Jr A (eds).
WB Saunders.
5.
SilkaMJ, Garzón Jr A. Ventricular arrhythmias.
En:
Clinical Pediatric arrhythmias. Gillette PC, Garzón Jr A (eds). WB Saunders.
6.
7.
Uribe W, Duque
M, Medina E. Taquicardia
de complejos QRS estrechos. Diagnóstico electrocardiográfico y manejo. En: Arritmias cardíacas Temas selectos.
Velasco VM, Rosas F (eds). Oficina de publicaciones
de la Sociedad Colombiana de Cardiología . Bogotá. P 35 - 44. 2001.
8.
Vanegas DI,
Taquicardias de complejos QRS anchos. Diagnóstico electrocardiográfico y manejo. . En: Arritmias
cardíacas Temas selectos.
Velasco VM, Rosas F (eds). Oficina de publicaciones
de la Sociedad Colombiana de Cardiología . Bogotá.
P 45 - 64. 2001.
9.
Guidelines for dosage: Antidysrrhythmics.
En: Moss and
ANEXO DOSIS DE ALGUNOS ANTIARRITMICOS
Adenosina : 100 - 300 mcg IV en bolo
Amiodarona : Bolo 5 mg/kg. Infusión 10 mg/kg/día.
En infusión continua.
Bretilium:
5 mg IV en bolo.
Digoxina:
10 mcg/kg IV
Esmolol : 0.5 - 2 mg IV en bolo. Infusión
50 - 300 mcg/kg/min
Lidocaina : 1 -2 mg/kg IV.
Infusión
20 - 40 mcg/kg/min
Metoprolol :
0.1-0.3 mg/kg IV en 1 hora. Máximo 5 mg dosis IV
Procainamida : 7 -15 mg IV Infusión 40-100 mcg/kg/min.
Propafenona : 0.5 - 2 mg/kg IV. Infusión 5-8 mcg/kg/min.
Verapamilo:
0.1 mg/kg/dosis, máximo 5 mg . Contraindicado en menores de 1 año de edad.